Ingobernable
Enamorada como a los 15, imaginando el sexo incluso mientras lo hacemos, buscando algo que se me escapa, toda la terapia del mundo no me saca de ese lugar, no sabes lo sola que estuve, lo sola que decidí estar, le debía esta vida a la pibita gorda que quería ser estrella de rock, una más del montón, la mujer de un hombre que no existe, el fantasma de todo lo que no fue, a lo que renuncié por ser ingobernable, soy ella todavía pero cada día menos, ahora me siento más cerca de mí y más lejos cuando me veo en el espejo, siento que este cuerpo sólo me pertenece cuando vos me tocas, así de deliciosa es la realidad, si nunca llega el sábado otra vez me da igual, acá aprendí hasta donde puedo llegar, el cigarrillo que no dejo porque me mantiene conectada a la pendeja pelotuda que empezó a escribir y fumar a los 12, toda la noche y la imaginación desbordando, como ahora me desbordo entera cuando estás adentro, dije que yo desperté a todos y la verdad ellos lo hacen conmigo, me muestran el siguiente nivel, la nueva pantalla, y yo avanzo sin miedo porque no sé cuándo va a terminar el juego, pero pienso ganar.
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